Descripción
Barcelona, Círculo de Lectores, Maestros de la narrativa hispánica, 243 páginas, ilustraciones, 21×13, cubierta en tapa dura con sobrecubierta ilustrada,
Un asesinato y una venganza. La muerte de dos hermanos. La guerra civil, la barbarie, la violencia, la crueldad ciega e irracional. Una sexualidad primitiva, evidente, procaz. Galicia y la lluvia, la pertinaz lluvia como símbolo de la continuidad inmutable del tiempo. El finísimo e infalible oído de Camilo José Cela, su sentido de la sonoridad y de la rotunda música verbal que impone cada pasaje no son sino una realidad irrefutable en virtud de su contundencia expresiva. Todo ello conforma un impresionante retablo que pone de manifiesto lo repetitivo de los actos humanos y en particular de la historia española, así como cierta magia fatalista y salmodiadora de lo gallego.
Una obra maestra de uno de los autores más controvertidos de la literatura española contemporánea, que le valió el Premio Nacional de Literatura.
Camilo José Cela y Trulock fue un escritor español. Representante de la literatura de posguerra, ejerció como novelista, periodista, ensayista, editor de revistas literarias y conferenciante. Wikipedia
8,00 €
formato | 243 páginas, ilustraciones, 21×13, cubierta en tapa dura con sobrecubierta ilustrada, |
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En 1933 inició estudios de Teología y Filosofía en Roma, donde le sorprendió el 18 de julio de 1936. Obtuvo el doctorado en Teología en 1937. En 1941 consiguió la licenciatura en Filosofía por la Universidad de Murcia y en 1944 el doctorado en esa especialidad por la de Madrid. Filosóficamente es agustiniano-rosminiano, dentro de la escuela espiritualista francesa e italiana contemporánea. En 1946, consiguió por oposición la Cátedra de Fundamentos de la Filosofía de la Universidad de Murcia; en 1956, la de Valencia, y en 1961, la de Historia de la Filosofía en la Universidad de Madrid. En 1958, fundó y co-dirigió la revista de filosofía Avgvstinvs. Es, sucesivamente, doctor honoris causa de la Universidad Católica de Santiago de Chile, profesor extraordinario de la Universidad Católica de La Plata, miembro honorario del Consejo Investigador de la Universidad de Monterrey (México), presidente del Instituto Internacional de Estudios Europeos Antonio Rosmini de Bolzano (Italia) y presidente de la Sociedad Iberoamericana de Filosofía, entre otras distinciones. En los primeros años de la década de 1970, fue nombrado rector de la Universidad Complutense de Madrid. Impartió numerosos cursos en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.
Políticamente, fue explícitamente falangista, y como tal ocupó diversos cargos en el régimen de Franco: consejero nacional de la Falange Española Tradicionalista, el partido único del régimen de Franco, director general de Prensa, procurador en las Cortes franquistas y consejero del reino, así como director de la Escuela Oficial de Periodismo. El exministro falangista Utrera Molina lo catalogó como un “orador brillantísimo, polemista agudo y genial, conversador irónico y tierno, su cultura era vastísima, su inteligencia excepcional y su fidelidad al Régimen [franquista] era de verdad inquebrantable”. En 1956, fue designado por el recentísimo secretario general de la Falange Española Tradicionalista, José Luis Arrese, delegado nacional del Servicio Español del Profesorado (SEP), integrado en la Vicesecretaría de Educación. Su fidelidad al ideario joseantoniano se mantuvo firme durante toda su vida. En 1962, todavía intervino como orador en un ciclo de conferencias de la Tribuna Libre del Círculo José Antonio de Madrid. En 1969, publicó un celebrado libro sobre el pensamiento de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange: Un pensador para un pueblo, que obtuvo el Premio Nacional de Literatura. MUÑOZ ALONSO, Adolfo. Presencia intelectual de San Agustín. – Madrid : Librería Editorial Agustinus, 1961. – 232 p., [2] h. ; 20 cm. – Enc. en cartoné,
A manera de presentación:
La Asociación Internacional de los Trabajadores constituye para el movimiento obrero y anarquista un punto sumamente importante en su historia.
El hecho de que los trabajadores del mundo se congregaran para fundar en 1864 una organización propia de los trabajadores para combatir la tiranía del capital, puso sin duda los pelos de punta a la burguesía internacional, cuya presión logró que la AIT fuese prohibida en algunos países.
En otros el trabajo organizativo fue tan grande que sus frutos se dejaron sentir en las décadas siguientes a su fundación, siendo el caso más significativo España, donde la fundación de la AIT, posterior a la llegada de Fanelli en 1868, dio como resultado la gesta de una poderosa organización anarquista y anarcosindicalista posteriormente (aunque el sindicalismo digamos embrionario estaría siempre presente en la organización española, desde la fundación de las dos primeras secciones de la AIT).
A lo interno la documentación nos indica que la AIT fue producto de la organización de elementos anarquistas proudhonianos.
Los primeros congresos, aunque costaron lo suyo para arrancar, fueron siempre producto del esfuerzo de obreros franceses proudhonianos. La intromisión de Marx en la escena de la AIT al poco tiempo de iniciados sus trabajos organizativos no tiene influencia alguna en el transcurso de los congresos, en los que conceptos como federación y mutualismo son constantes en las resoluciones, conceptos con los que Marx, desde luego, no tenía nada que ver, pues su sistema es centralista (centralizar en manos de un Estado “obrero” los medios de producción, comunicación, consumo, etc., no pueden ser sino concepciones centralistas) y económicamente contrario al mutualismo.
Pronto y con la entrada de Bakunin en 1869, el mutualismo cedería el paso al colectivismo bakuninista, sin que Marx pudiera hacer nada por contrarrestar la influencia del anarquista ruso.
La única manera en que Marx y sus acólitos pudieron contrarrestar la influencia anarquista en la AIT, proudhoniana primero y bakuninista después, fue por medio de la intriga primero y posteriormente de la artimañana de la creación de secciones fantasmas en el congreso de 1872 de La Haya, a la que Bakunin no podía asistir, y con esta mayoría ficticia logra Marx expulsar a los anarquistas y mandar el Consejo
General a EEUU, intentando así matar a la organización antes de declararse perdedor en la contienda ideológica con el anarquismo.
La historia oficial burguesa y la marxista coinciden en definir al congreso de La Haya como la muerte de la AIT. No nos dicen que posteriormente a dicho congreso la mayoría de las secciones de la AIT, incluso las que apoyaban a Marx anteriormente, desconocen los resolutivos de La Haya por estar amañados y se reúnen en Saint-Imier para dar continuidad a los trabajos de la AIT.
Poco debe importar a los investigadores serios las conclusiones de la historia oficial burguesa y de la historia marxista. Ambas corrientes suelen manipular todo lo posible las cosas; una para dar golpes a las ideas revolucionarias; otras para darse aires revolucionarios a veces o salvaguardar la poca integridad socialista que les pueda quedar.
La historia, la documentación sin tintes ideológicos, ha dado grandes pruebas de que la AIT no murió como Marx pretendía. Esta siguió su camino y en países como España, aun pese a la represión y constante reestructuración de las organizaciones, los trabajos no dejaron de continuar.
Si bien llegó un momento en que de nombre la AIT no existía, las secciones continuaban sus trabajos organizativos.
Bien hace James Guillaume cuando ante la propuesta de realizar un congreso reconstitutivo de la AIT en 1877 afirma: “el congreso propuesto no puede tener por propósito crear una nueva Internacional. Ha sido planteada en ciertos periódicos la reconstitución de la Internacional, pero la Internacional no tiene necesidad de ser reconstituida porque ella existe…”
Sin embargo entrados ya en el siglo XX la AIT no existe nominalmente, y ante la llamada “Tercera internacional”, creación del bolchevismo en 1919 y por cuyo conducto pretendían someter al movimiento obrero internacional a las directrices del marxismo bolchevique, Rudolf Rocker y otros grupos anarcosindicalistas se reúnen a finales de diciembre de 1922 e inicios de enero de 1923 y reconstituyen formalmente a la AIT, a cuyos principios anarcosindicalistas se suman rápidamente varias secciones a nivel mundial.
El trabajo que presentamos en esta ocasión trata de los congresos de la AIT en su formación y un poco más adelante de su ruptura entre marxistas y anarquistas en 1872.
Es una obra realmente esclarecedora por la documentación que aporta y el análisis que realiza.
Bien se puede apreciar el trabajo de investigación que Víctor García, el llamado “Marco Polo del anarquismo” realiza al recuperar los pun
tos del orden del día de los congresos, así como algunas cartas esclarecedoras sobre los principales actores de las disputas ideológicas.
Más que un trabajo de recuperación de un documento importante para la historia del anarquismo, nos dimos a la tarea de recuperar esta obra por la importancia que tiene para aclarar muchos de los mitos que sobre la mítica organización de los trabajadores se han dicho, así como inspirar a los trabajadores que lean esta obra a reiniciar o continuar los trabajos organizativos del trabajo contra el capital, continuando la lucha que nuestros antepasados emprendieron y que sin duda debemos continuar.
Por el internacionalismo, por el anarcosindicalismo, por la anarquía. ISBN 13: 9788433410481. I
Estado del lote: Normal (con señales de uso normal)
Una parodia de la España actual, un retrato
La historia tiene lugar en la ciudad de Weston, el sitio de la Escuela de Medicina de Weston, con su hospital de enseñanza y la clínica de la facultad privada. Los personajes principales son un grupo de siete hombres (seis médicos y un administrador) que se conocieron de servir juntos en el ejército durante la guerra de Corea y más tarde se unieron para formar el núcleo de la Escuela de Medicina de Weston.
Sus esposas se reúnen con regularidad en lo que llaman el “Club de disección”. Mientras que las mujeres se supone que son amigas, sus reuniones consisten principalmente en calumnias, malicia, y las expresiones de profundo aburrimiento. En su mayoría, están aburridos con su vida sexual. Mientras que las mujeres en general, participan en las pequeñas infidelidades (incluyendo un estudiante de medicina en un caso), Lorrie Delman, la esposa del bioquímico, es excepcional debido a su voraz apetito sexual, de la que ella es muy vocal, y que la hace obsesivamente “promiscua”. ISBN-10. 8422606690 ; ISBN-13. 978-8422606697.
Estado del lote: Algún defecto
La portada un poco tocada pero perfecto un poquitito amarillo por dentro
Carlitos Alegre se decide a aparecer por la fiesta que su distinguida familia da en el jardín de la casa, donde se siente inmediatamente atraído por Natalia de Larrea, una bella y acaudalada mujer que es el centro de atención de las miradas masculinas. Los celos que despierta el aparatoso baile de Carlitos y Natalia desencadenan una delirante pelea de la que se zafan los dos amantes, que se van a vivir a la casa de campo de ella. Sin embargo, el idilio entre el chico y la aristócrata ha escandalizado tanto a sus familiares y amigos, que el padre de él llega a demandar a Natalia por corrupción de menores. Esto les obliga a adoptar nuevas estrategias para poner a salvo su pasión, que tampoco es ajena al aprendizaje vital del muchacho y a la vida cosmopolita a la que está acostumbrada la mujer Estado del lote: Normal (con señales de uso normal) páginas. ISBN-10, 8408083333. ISBN-13, 978-8408083337.
Con este relato, a ratos hilarante, a ratos tierno, Alfredo Bryce Echenique consigue deslumbrarnos primero y conmovernos a continuación, gracias a su capacidad para describir los estados de ánimo y para reproducir los guiños de un grupo social y de una época. La pluma irreverente y tierna a la vez, y el desatado sentido del humor de Alfredo Bryce Echenique convierten esta historia inolvidable en un hito de la literatura actual.
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